Ciencia y artes. Tarea 1. Oír y escuchar

 Ciencia y artes. Tarea 1. Oír y escuchar

Se trata de escribir una entrada en vuestro blog individual en el que cada uno reflexione en voz alta sobre la diferencia entre nuestros verbos “oír” y “escuchar” y explicar si ambos son actos regidos por la voluntad del individuo o funcionan independientemente de nuestros deseos.

¿Procesamos toda la información sonora que recibimos o sólo la que nos interesa? ¿Por qué escuchamos de forma discriminada? ¿Todos percibimos la música de igual modo? ¿Por qué hay música que nos emociona y otra que nos deja indiferente o nos molesta?

 (Tiempo estimado: 45)

OIR es una acción pasiva que depende de los oídos, percibimos los estímulos sonoros internos o externos de manera involuntaria, la acción de oír es función fisiológica que depende del funcionamiento de los oídos.

Escuchar no depende únicamente del sistema auditivo, sino que interviene el cerebro en el proceso, es necesario una vez percibida por el sistema auditivo identificarla, reconocerla procesarlo y darle sentido, requiere que se preste atención a lo que oímos concentrarnos en lo que oímos, en definitiva, requiere un esfuerzo y además intervienen funciones cognitivas como la atención, memoria, comprensión etc. Además, es necesario tener el oído en estado idóneo.

Para escuchar requiere tener la intención de escuchar e imprescindible saber escuchar para tener una buena comunicación.

Hay ciertos sindromas como el Déficit de Atención o los Autistas les influye en la escucha, tienen dificultad para mantener la atención durante un largo periodo de tiempo, esto tiene su repercusión en la enseñanza para mantener la atención se aconseja que las clases no excedan de 20 minutos y el resto del tiempo se debe procurar que participen en actividades relacionadas con lo expuesto para optimizar el aprendizaje.

La dislexia está relacionada con una alteración en la respuesta de la vía auditiva subcortical y esto conlleva una dificultad para aprovechar los estímulos en la percepción auditiva.               

Escuchamos lo que queremos escuchar y no lo contrario a ello, y esto se debe al de eso de que nuestras opiniones sean validadas en lugar de escuchar una verdad distinta a la que poseemos.

Esto tiene una explicación, se debe a que la corteza cerebral suele realizar predicciones sobre lo que va a ocurrir, también interviene la vía auditiva que hace una representación de los sonidos tomando como base las expectativas que se tienen.

Los responsables de que esto sea de esta manera se debe a los núcleos de la corteza subcortical que es la responsable del procesamiento auditivo, el Colucúlo inferior y el cuerpo Geniculado Medial. En cuanto a la teoría de la codificación predictiva se asume que el cerebro genera constantemente predicciones de como sonara algo o como funcionara el mundo en el próximo instante y de estos procesos se encargan las neuronas para conseguir un ahorro de energía y de recursos.

La corteza cerebral es la parte más desarrollada en humanos y simios, escanea el mundo sensorial y este proceso involucra a las partes más conservadas y primitivas del cerebro con lo cual demuestra que todo lo que percibimos está contaminado por las creencias subjetivas sobre el mundo.

Esta repercute en la vida diaria: tener conocimiento que escuchamos lo que queremos escuchar es relevante para la población en general, vivimos en una cotidianidad en la que sobran las predicciones.

 PORQUE ESCUCHAMOS DE FORMA DISCRIMINADA

El sonido consta de ondas de distinta frecuencia, se produce por la vibración de algo en el aire, agua, etc.

La voz es producto de la vibración de las cuerdas vocales, al vibrar las moléculas del aire que están en contacto con ella también vibran esta hace vibrar una segunda capa que está en contacto con ella y está a una tercera etc. Oímos porque las ondas sonoras que llegan a través del aire entran en el canal auditivo externo y hace vibrar el tímpano, estas vibraciones se transmiten al oído medio cuya función es amplificar los sonidos recogidos en el Tímpano que da lugar a la vibración del líquido que se encuentra en el Caracol o Cóclea que estimula un impulso nervioso, también percibimos el sonido de nuestra voz por la vibración de nuestros huesos de la cabeza.

Por estas rutas viajan las frecuencias más bajas que llegan directamente al caracol sin parar por el conducto auditivo interno, solo la escucha el que habla, no son detectadas por los que te rodean.  

Los oyentes registran solo la parte de la voz que se transmite por el aire, que corresponden al resto de las frecuencias, esto d como resultado un sonido más agudo que el que percibimos cuando escuchamos nuestra propia voz.

Cuando una persona tiene un edema de Reyken tiene la voz muy grave, esto da lugar a que las personas tengan dificultad para oírte bien debido a no pueden discernir con claridad cuando pronuncias las consonantes debido a que el tono es grave, sin embargo, no tienen problemas con las vocales por resultar más agudas.

TODOS PERCIBIMOS LA MISTICA DE IGUAL MODO

No debido a que la música tiene un componente básico que es emocional y las emociones las registramos en los lóbulos temporales y en el circuito olfativo de Papez que es muy diferente de unos a otros cerebros. De hecho, hay gente que no puede soportar la música y en casos extremos hay gente que no puede pasar el día sin sentirla.

Se han realizado estudios a personas que han sufrido traumatismos craneales y el ponerle música ayuda a su estado de ánimo y les anima a hacer el esfuerzo que se requiere para su recuperación.

POR QUE HAY MÚSICA QUE NOS EMOCIONA

La música nos emociona por el ritmo que depende de la velocidad (el tempo) en la emoción musical interviene la cultura y por supuesto la diferencia de los tonos, es decir los tonos agudos te transmiten alegría, movimiento, sin embargo, los tonos graves te transmiten calma, tristeza, nostalgia, etc., relajación e incluso sueño.

La música en sentido estricto no es imprescindible para la vida, proporciona sentido a la misma,

La hace agradable. Desarrolla posibilidades que posemos dentro de nuestro cerebro, que es el órgano creador, receptor e intérprete de las diferentes reacciones musicales.

Escuchar música puede ayudar para cambiar, mantener, reforzar las sensaciones y el estado de ánimo, las personas que escuchan música son más receptivas a las emociones, parece que presentan más conexiones neuronales entre la corteza auditiva y el Córtex Frontal, es decir tienen un nivel más alto de neuronas conectando su corteza auditiva con las áreas asociadas al procesamiento emocional.                                                                                                                                

 

 

 

 

 

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