Filosofía, Ciencia y Literatura-Tarea 3
Jurassic Park: el culmen de la literatura de ciencia-ficción
Michael Crichton es, sin lugar a
dudas, uno de los grandes autores del siglo XX. Desgraciadamente, una
enfermedad el cáncer se lo llevó a los 68 años, en el año 2008, pero eso no impidió
que pudiera disfrutar de una merecida fama por sus novelas y la adaptación al
cine de muchas de estas. El escrito de Chicago, principalmente reconocido por
la obra que trataré en esta entrada, es uno de los autores más atrevidos que
uno puede leer, pese a que destaca principalmente en el terreno de la ciencia ficción
y, curiosamente, en la ficción médica. Así pues, seguro que muchos habéis leído
algo sobre Chricton, pero también son suyas las obras de Acoso, La amenaza de Andromeda,
Congo, Esfera o Next son obras que encumbraron al autor. Además de trabajar
como creador y guionista en una de las series más importantes de Estados Unidos
y que luego fue llevada a múltiples países, ER (traducido en nuestro país como
Urgencias). Y como no, muchas de estas también fueron adaptadas a la gran pantalla,
pero también dirigió, una de las películas más míticas que podemos localizar en
los años 70: WestWorld, muy de moda hace unos años por la adaptación de la
serie, aunque siendo insuperable el personaje de Yul Brinner.
La novela que venimos hoy a
comentar, Jurassic Park, vio la luz en 1990 y por lo que me he podido
documentar, nadie en la época esperaba el éxito que tuvo la saga. Más allá del
libro, obviamente, mucho hizo la película dirigida por Steven Spielberg y que
se estreno el 9 de junio de 1993. De hecho, este año es el 30 aniversario y
parece que se van a realizar varias conmemoraciones.
Pero ¿de que trata Jurassic
Park? En la novela, vamos a seguir la historia desde el punto de vista del
Dr.Alan Grant, paleontólogo experto en dinosarios del periodo Jurásico-Cretácico,
la Dr.Elli Sattler, paleobotánica y su compañera/ayudante, el Dr.Ian Malcom,
matemático y experto en escenarios de impredecibilidad y la teoría del caos, y
el magnate John Hammond, el cual les hace una oferta a la que, claramente, no
pueden negarse. Hammond les invita a un nuevo parque que ha creado, en una isla
privada, y quiere que estos tres científicos pasen allí con el un fin de
semana, para dar su visto bueno. ¿Su idea? Que el Parque Jurásico pueda abrir
sus puertas próximamente, ya que presenta unas obras y atracciones, que todo
publico querrá ver. La sorpresa, además de llevársela los propios
protagonistas, nos la llevamos también nosotros cuando, descubrimos (y quizás
esto se contempla mucho mejor en la película), como los dinosaurios, animales
de la era Mesozoica que poblaron nuestro planeta, vuelvan a estar entre
nosotros. ¿Y como es esto posible? Hammond les explicará y mostrará que, son
pioneros en ingeniería genética y gracias a ciertos animales que han quedado
fosilizados en ámbar de la época de los dinosaurios (mosquitos principalmente),
han podido recuperar su ADN (y donde faltaba secuencia combinar con genes de
anfibios) y traer de vuelta a estos seres. Como no, no todo podía salir bien, y
es que debido al plan de otra persona (Dennis Nedry, que quiere llevar
embriones de ciertos dinosaurios a una compañía rival que le va a pagar más),
todo en el parque comienza a colapsar. Aquí, comenzará una carrera de los protagonistas
(huyendo de diferentes dinosaurios: triceraptos, una persecución en el lago con
el Rex, que fue descartado en la película, y los propios velociraptores) para
salir de la isla, en la que, por supuesto, no todos saldrán vivos. De hecho,
posibles spoilers, en la obra, el propio Hammond y Malcom, no sobreviven a la
aventura…aunque Malcom volvería años después para protagonizar la secuela de la
obra, El Mundo Perdido.
Los temas científicos que
toca la obra, desde luego, son diversos.
·
Temática de la clonación.
·
Si es ético o no (aunque dejaremos esto para el
apartado filosófico), traer de vuelta a la vida animales y seres con los que el
ser humano no ha tenido intermediación (y por lo tanto, no somos causantes de su
extinción).
·
La explotación en cautividad de una serie de
animales, que están fuera de su ecosistema real.
El periodo en que salió el
libro y la película, era una época curiosa. Desde hacia unas décadas, se
especulaba con la temática de clonación, aunque es algo que no vimos en vivo y
en directo, hasta el suceso de la Oveja Dolly en el año 1996; ciertas teorías que
se tocan en el libro y pudimos ver en la película, siendo el gran ejemplo la caracterización
de los Velociraptores, que dio lugar a muchas confusiones, ya que se especulaba
con que en la obra realmente eran Deinnonichus, cuando la explicación sencilla
es que Chrichton no tenía claro, por los estudios de la época, el tamaño real
de los Velociraptores; el movimiento imperceptible
del Tiranosaurio Rex, un ejemplo de algo erroneo, que fue una especulación de
un paleontologo de los 80s, basándose en la capacidad craneal y ocular del tamaño
del cráneo de un Rex infante; si eran de sangre cálida o fría, lo cual quedó probado
una vez conocemos que están absolutamente emparentados con las aves; con
quienes estaban emparentados estos grandes animales, ya que desde el descubrimiento
de los primeros huesos de dinosaurios (que al inicio, se hablaba de monstruos y
dragones), siempre se les relacionaba con los reptiles o con cocodrilos y tiburones;
y uno de los grandes debates que quedó aclarado hace pocos años, si estos
animales tenían plumas o no. En la obra, por razones de la época (únicamente existían
pocos ejemplares con protoplumas), están caracterizados sin plumas de ningún
tipo, pero desde hace unos pocos años, gracias a la evidencia científica,
sabemos que, al menos 30 géneros de dinosaurios tenían plumas. Por lo que he
podido localizar sobre teorías científicas en la época respecto a la temática
de la obra, todavía se especulaba en la época sobre la certeza de la teoría del
impacto meteorítico en México (Yucatan). De hecho, en la década de los 80 se
hacen fuertes con esta teoría gracias a la localización del mineral iridio y marcas
de impacto de meteorito en rocas de la época comentada…pero eran muchos más los
detractores y las personas que apoyaban que todo era parte de un vulcanismo
activo que no tenía igual a lo largo del registro histórico.
Sobre la importancia de la
obra, estamos hablando ante, la que creo con toda sinceridad y firmeza, que
es la obra (y película) más importante de la historia reciente. Si la Biblia es
el libro más leído o de más ejemplares del planeta Tierra, en el apartado de
ciencia-ficción, Jurassic Park debería de ser la obra magna y referencia de centros
escolares y museos. Y voy a decir más, me extraña muchísimo que a nadie le haya
dado por crear la Iglesia Jurásica. Esto viene a que, en la época, ya la obra
dejó un gran peso en la propia época, pero lo que hemos vivido gracias a su
estrellato con la película, es de una referencia admirable: una época dorada
para todas las personas amantes de los dinosaurios, la llamada DINOMANIA.
De hecho, ahora mismo vivimos una segunda época dorada de la dinomania, gracias
en parte a Jurassic World y su estreno (y la nueva saga que trajo) en el año
2015. Esta moda por los dinosaurios, la vimos reflejada en los 90s mediante el
merchandising, otra serie de productos, libros, películas y series que salían con
la temática de dinosaurios. Varios autores, como Francesc Gasco o Octavio David
Lopez nos hablan del cine y de la moda de los dinosaurios a lo largo de la
historia, en unas obras que nos hablan mucho mejor sobre la dinomanía de lo que
yo misma puedo hacer.
Respecto a la temática
filosófica de la obra, tenemos que hablar del personaje de Malcom. Más allá
de ser, por un lado, el alivio cómico para el lector, es posiblemente, el
personaje más interesante de la novela. No porque la aventura no se centré en
el y no de paso a la acción, sino porque es la persona que hace las preguntas
correctas. Además de la propia teoría del caos con la que nos ensalza, tiene
razón en todas las propuestas y debates filosóficos que trata de argumentar. Malcom
pregunta (e incluso a si mismo) si esto está dentro de un marco ético, filosófico,
moral. Si alguien, a lo largo de los años que ha tardado toda esta creación, ha
tenido un tiempo para detenerse y preguntarse si, efectivamente, debian llevar esto
a cabo o no. Siendo precisamente la realidad que, estaban tan ocupados y llenos
de ego frente al problema que tenían frente a ellos, que nunca llegaron a hacer
ningún tipo de cuestión. ¿Debemos volver a traer a la vida estos animales?
¿podemos contenerlos? ¿Cómo va a afectar a nuestros ecosistemas? ¿Cómo va a
afectar a los propios seres humanos? Las únicas preguntas que se hacían los
investigadores de Jurassic Park era ¿podemos hacerlo? Y estaban tan ocupados y
tan enfermos hallando la solución a la vuelta de los dinosaurios a nuestra época…que
nunca se preguntaron si debían hacerlo o no. Es aquí cuando, Malcom nos instruye
con su teoría del caos. Una teoría en la que, nada esta programado, la
naturaleza no está al control del ser humano y, pensando que tenemos el
control, realmente se trata de una ilusión, un circo de pulgas al que el ser
humano quería aspirar y tener el control de los dinosaurios, cuando la realidad
es que, por lo visto en la obra y la película, no son animales que puedan ser domesticados.
De hecho, todos los millones de años de evolución que nos separan, nos hablan
con firmeza del caos: si estamos tan alejados, significa que nunca debimos
estar juntos. Incluso una máxima más que nos deja la obra: los dinosaurios tuvieron
su momento, y si la propia evolución les dejó de lado (más allá del bólido meteorítico,
hoy en día sabemos que los momentos finales del cretácico eran bastante
complicados: acidez de los mares, superdepredadores, cambio climático,
vulcanismo activo), significa que ya tuvieron su oportunidad y que, que vuelvan
ahora mismo, 65 millones de años después a un lugar al que no conocen, nos da
lugar a mecanismos de impredecibilidad que no podemos solucionar.
En conclusión, una obra magna,
perfecta, que no aprecia el paso del tiempo y que puede ser leída por todos los
públicos. De hecho, la película, siendo también una maravilla, tiene partes en
las que no es fiel a la obra original (debido a los propios criterios de Crichton
en la época, que fue guionista de la cinta) y que, diría, un lector puede echar
en falta a la hora de ver la película. Cerraré diciendo que, se de muchas
personas a las que esta obra les ha marcado de por vida, incluso personas que,
dirigieron su vida hacia los dinosaurios y ciencias afines (geología, biología,
historia) gracias a esta obra, que además dio paso a una de las mejores
películas de la historia del cine, que marcó un antes y un después en cuanto a
la técnica de creación digital, que el propio Crichton también supervisó.
Comentarios
Publicar un comentario